Mis deseos globales para 2026
Dejando para mí mismo mis deseos para mis seres queridos y el suscripto, aquí va lo que deseo para el mundo en MMXXVI.

Kim Jong Un

Maduro

Milei

Musk

Netanyahu

Orbán

Putin

Xi Jinping
(Claro que en las 8 fotos falta el Jetón Naranja, que está todos los días por ahí).
Que al gobierno de los hermanos Milei, por razones estrictamente egoístas ya que los detesto a ambos, le vaya razonablemente bien en economía y estrepitosamente mal en su “batalla cultural”. Que la justicia los ponga bien en escuadra en sus presuntas chambonadas.
Que caiga la narcodictadura de Maduro y Cabello en Venezuela, que vayan presos junto a sus compinches y se restablezca la democracia.
Que haya un gran levantamiento popular en Cuba y caiga el gobierno milicomunista, un brindis de Cuba Libre para todo el planeta. Y más brindis con ron Flor de Caña por la caída del tiranosaurio bicéfalo que asfixia a Nicaragua.
Que en el año del Caballo de Fuego todo le salga mal a Xi Jinping y sus camaradas comunistas lo depongan y hagan desaparecer y que en su lugar aparezca otro Den Xiaoping.
Que Kim Jong Un se muera de infarto o lo que sea, bien muerto y en lo posible, junto con su hermana.
Que acaben la guerra civil, las matanzas y la hambruna en Sudan.
Que acabe la guerra civil en Myanmar y caiga su dictadura militar.
Que en abril Viktor Orbán pierda las elecciones parlamentarias por paliza, caiga su gobierno y se vaya a la mierda con su “democracia cristiana iliberal”.
Que el 19 de julio Argentina vuelva a ganar la copa mundial de fútbol. A mí no me cambiaría la vida pero a muchos compatriotas sí, así que dale.
Que en septiembre Putin pierda las elecciones legislativas. Y todo el año, que la inflación rusa aumente, que muchos drones y misiles ucranianos causen graves daños y atemoricen a los rusos y que todo les vaya mal. Y ojalá que al tirano lo depongan, sin emérito ni exilio, al modo ruso: Смерть.
Que en Israel en octubre en las elecciones legislativas pierda la coalición gobernante y Netanyahu caiga, vaya a juicio y preso. Y que en cualquier momento, en uno de sus raros viajes a los países que no adhieren a la Corte Penal Internacional, su avión se descomponga y tenga que aterrizar en uno que sí adhiere, que sea capturado y enviado a juicio a La Haya como criminal de guerra. Que sus ministros Ben Gvir y Smotrich sean desalojados de sus viviendas en tierra palestina y presos o muertos si se resisten.
Que en noviembre en las elecciones de medio término en Estados Unidos el partido trumpista ex republicano pierda y los demócratas ganen el control de ambas cámaras, con siempre más demócratas de izquierda y socialistas democráticos. Y que a lo largo del año a Trump todo le salga mal y acabe como pato rengo y gagá.
Que a Elon Musk le explote cada cohete que lance y se vendan siempre menos Tesla y todas las personas decentes abandonen X. Y de paso que también le vaya mal a Mark Zuckerberg, Jeff Bezos y toda esa sarta de multimillonarios infatuados de Silicon Valley. Que explote la burbuja de IA. Que mueran de infarto las criptomonedas y el capitalismo financiero.
No es preciso que me digan que estoy delirando. Son nada más que mis más sinceros pensamientos deseosos, wishful thinking que le dicen en inglés.

