11. Ciudad del Libertador General San Martín

En esta ciudad del Jujuy tropical no hay nada digno de mención. Tengo un vago recuerdo de casas bajas, árboles poderosos y algún monumento estrafalario. Pero la memoria a veces es rebelde y voluble: vi los panoramas más famosos de la Argentina desde la Garganta del Diablo al Glaciar Perito Moreno, pero uno de los recuerdos de mis viajes por el país más vívidos que tengo es de Ciudad del Libertador General San Martín. Era la hora de la siesta y yo cruzaba en auto, despacio, las calles de la ciudad hacia el norte. A la izquierda, en una manzana cualquiera, había un zaguán abierto hacia un patio y una mujer joven, vestida con un camisón floreado, barriendo. La miré durante el segundo que tardé en pasar, sin saber que esa visión fugaz sería imborrable. Fue en 1998 y todavía esa morocha en camisón barriendo el patio es una de las imágenes de viaje más nítidas que hay dentro de mi cabeza. Supongo que debería recordar con más nitidez la Acrópolis o un templo de Kyoto pero aparentemente nunca olvidaré ese zaguán de Jujuy que no crucé, ese patio en el que no estuve y esa mujer que nunca conocí.

