13. ¿Alguna vez pasó lo que pasó?

 In Blog, Guía Existencial Argentina, IV. Ciudades y pueblos

Era 1989: el año increíble del asalto guerrillero al cuartel de La Tablada, la hiperinflación, la salida apresurada de Doctor Alfonsín y la llegada imprevista de Doctor Menem mientras yo estaba relevando y escribiendo la primera Guía Pirelli. Estaba en Buenos Aires, entre un viaje y otro. Fue en esos días locos en que asumió el primer ministro de economía del riojano y se infartó mortalmente a las setenta y dos horas. En el diario salió publicada la noticia más increíble que leí en mi vida: una triple muerte por causa de un perro encerrado en un balcón de un departamento alto en avenida Rivadavia, si no recuerdo mal al cuatro mil. El perro (que no era un chihuahua) saltó por el balcón y cayó justo sobre un peatón, liquidándolo al instante. En ese momento otro peatón que cruzaba la avenida vio la escena y quedó paralizado lo suficiente para que un auto lo atropellara y matara. Otra persona que pasaba por ahí asistió a las dos muertes y se impresionó tanto que murió de un infarto. Pero eran días tan enfermos de inflación, incertidumbre e inestabilidad que la noticia pasó casi desapercibida: recuerdo que la comenté con algunos amigos y colaboradores pero la cosa quedó allí. Años después me acordé del extraño accidente y una vez que tenía tiempo pasé toda una tarde en la hemeroteca del Congreso hojeando los diarios de 1989. Empecé por los de julio y no encontré nada, así que fui para adelante y para atrás y nada tampoco, en todo el año. Revisé La Nación, Clarín y otros diarios y no encontré rastro de esa noticia. Me juré que algún día cuando tenga tiempo voy a recorrer ambas veredas de Rivadavia entre el cuatro mil y el cinco mil preguntando a los porteros si hace tres décadas recuerdan haber visto caer un perro de un balcón, que mató a un peatón y de carambola, a otros dos más. Si algún lector tiene recuerdo de este estrepitoso evento, agradeceré mucho que me lo haga saber.

Leave a Comment