7. Balcarce: ¿enamorada de Von Pepe?

Balcarce es a primera vista una pequeña ciudad agradable y civilizada, pero con un público trazo oscuro difícil de entender: una de las más bellas avenidas céntricas llevó hasta hace una década el nombre del teniente general José Félix Uriburu, que fue cambiado por el de René Favaloro aunque la estatua de bronce del golpista sigue allí, frente a la plaza, desde 1936: en Salta, de donde era oriundo el dictador, en el barrio elegante cerca del cerro se esconde una callecita de tal nombre y hay otra en General Mosconi. Tan aberrante es que una calle argentina lleve el nombre del pionero responsable de medio siglo de golpes militares que cuando vi el letrero creí haber leído mal y volví a leer, a ver si por casualidad no decía Evaristo en lugar de José Félix. Intrigado, busqué en Internet y encontré algo peor: la avenida fue así bautizada por el concejo deliberante local en 1932 para el segundo aniversario del golpe militar, cambiándole el nombre al bulevar Aristóbulo del Valle. Como si no bastara, en 1935 el concejo dictó una ordenanza para erigir el monumento al nefando golpista. Hubo más de una tentativa de vecinos de quitar ese nombre y ese busto que ensucian a la ciudad pero lo que debería ser un simple trámite administrativo todavía sigue discutiéndose, como si hubiera algo que discutir. El gran Osvaldo Bayer en Página 12 (23/9/2006) dedicó un buen párrafo a esta aberración y explicó que ni los concejales peronistas ni radicales hicieron nada al respecto mientras que los dos diarios locales, uno llamado El Diario y el otro más jocosamente El Liberal apoyan el busto del nefario golpista y publican cartas de lectores a favor de su permanencia allí. Pasan los años y ese trazo monstruoso sigue afeando la ciudad. Balcarce tiene uno de los museos mejor puesto del país (el Museo Fangio) pero desorienta a todo visitante sensible con ese homenaje al nefasto golpista al que sus conmilitones llamaban Von Pepe, de tanto que le gustaban los prusianos. Según Google Maps, otras aberrantes localidades que recuerdan a ese bigotudo desgraciado son Bernal y Lincoln, en provincia de Buenos Aires, y El Milagro, en provincia de La Rioja.

