Piletas de natación naturales

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Que yo sepa, acá no existen y si alguien las hace, ruego hacérmelo saber. Gugleo y encuentro sólo un artículo de la revista Jardín de La Nación de hace cinco años que no habla de acá sino de allá, lejos al norte. Sólo encuentro un emprendimiento ecléctico, Parques Argentinos, establecido en Córdoba y que promociona piletas o piscinas naturales. Y en Instagram aparece biopool que dice construir piscinas biológicas o ecológicas desde hace más de 20 años y muestra una cantidad de fotos de lo que parecen piletas naturales de estas latitudes. Digo de paso que yo jamás me bañaría en una pileta biodinámica. Biopool tiene una página web que no funciona.

A las piletas naturales las descubrí por esas casualidades de las redes y la idea me fascinó, así que me puse a investigar un poco sobre ellas. Es que tengo una pileta-dique enorme (unos 70 mil litros) y sé lo que cuesta en tiempo y dinero mantenerla limpia durante los cuatro o cinco meses en que la usamos. A precios de hoy, son unos 15 dólares semanales sólo en cloro líquido y pastillas (no uso alguicida), ácido muriático cuando la limpiamos porque ya no uso filtro porque prefiero vaciarla (por gravedad) y llenarla de agua fresca.

La idea aparentemente nació en Austria o Inglaterra, se difundió por Europa y hoy es moda en Estados Unidos, en todos sus climas. Así que también funcionan en Argentina. Están las piletas construidas desde cero, sin cemento, y las piletas como la mía, de cemento: la construyó mi padre hace 70 años sin excavar, aprovechando una hondonada natural en la barranca que revistió con hormigón y cerró con un dique semicurvo de ladrillos de 40 cm de grosor: entonces se llenaba sólo con agua molino de primera napa; la amplié hace más de 30 años aumentando en ¼ su capacidad y profundidad para nadar. Se la podría transformar en natural con relativamente poco gasto y nunca más cloro ni nada.

La pileta natural tiene un sector, con un fondo de arena y piedras donde crecen plantas acuáticas de diverso tipo (camalotes o jacintos de agua, totoras, juncos, calas, lirios, elodea, cola de zorro, nenúfares, loto), enraizadas y flotantes, que con sus raíces ya ayudan a filtrar el agua pero además en ellas crecen trillones de bacterias advocadas a lo mismo y a competir con las algas. Esa agua rebalsa al sector de natación. Para funcionar, la pileta natural requiere de dos dispositivos automatizados que funcionen unas horas por día: un compresor que burbujea aire en el sector de plantas para mantenerlas bien oxigenadas, y una bomba de circulación que toma agua del fondo extremo del sector natación para devolverla al sector plantas. En este sector el agua puede volver por cascaditas artificiales, si bien parece que el artificio no es tan buen oxigenador como el compresor.

Lo único que uno debe hacer es sacar las hojas y cada tanto limpiar (o mandar un robotito que lo haga) el fondo del sector natación. Nunca más cloro, clorhídrico, alguicida, etcétera…

Me gusta. Mi pileta con su sector menos profundo a la izquierda ya está casi dispuesta para ello…

Pileta del que suscribe

Showing 2 comments
  • Mauro
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    Estoy en tratativas con una empresa de chile por el diseño, luego realizare la ejecucion con gente local.
    Igualmente en google buscando “piscinas naturales” encontre esta cuenta de instagram, no los contacte:
    https://www.instagram.com/piscinas.biopool1/?

  • Diego Bigongiari
    Responder

    ¡Éxito! (Biopool tiene una página web que no funciona…)

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