Un día en la distopía
Un día cualquiera, hoy, leo en The Guardian cuatro noticias y artículos que seguramente no llegarán a los diarios argentinos y que me parece bien describen el mundo distópico en que vivimos. En traducción mía y abreviados, son:
La policía de Sri Lanka arresta a 22 monjes budistas tras el hallazgo de 110 kg de cannabis en su equipaje
Sri Lanka police arrest 22 Buddhist monks after 110kg of cannabis found in luggage, Oliver Holmes,28/4/26

“…el grupo, compuesto principalmente por monjes jóvenes en formación, de templos de todo el país, habría transportado unos cien kilos de la droga ocultos en fondos falsos dentro de su equipaje. Los monjes habían pasado cuatro días de vacaciones en Bangkok y llevaban “kush”, una potente variedad de cannabis, escondida en sus maletas. (…) El cargamento está valorado en 1.100 millones de rupias (2,5 millones de libras esterlinas) (…) Un vigésimo tercer monje, presunto organizador del viaje, fue arrestado en un suburbio de Colombo (…) el monje, que no participaba en el viaje, les dijo a los demás monjes que «estos paquetes son una donación» y que una furgoneta vendría a recogerlos”. Dos equipos de fútbol de anaranjados monjes budistas haciendo de mulas narco es bello surrealismo. Menos mal que no los agarraron en Tailandia, porque iban todos a la horca.
«No quiero formar parte de una dictadura»: los estadounidenses que hacen cola para renunciar a su ciudadanía
‘I don’t want to be part of a dictatorship’: the Americans queueing up to renounce their citizenship, Zoe Williams, 28/4/26

“En la década de 2000, el número de ciudadanos estadounidenses que renunciaban a su ciudadanía se contaba por cientos cada año; desde 2014, la cifra asciende a miles. Se prevé que este sea un año récord (igualando los más de 6.000 de 2020) porque las tasas del gobierno estadounidense, tras una larga batalla legal colectiva, se han reducido de 2.350 a 450 dólares. Ninguna de estas cifras se acerca al costo real de renunciar a la ciudadanía si se contrata a un abogado, que, si no hay complicaciones, costará entre 7.000 y 10.000 dólares (…) Casi todas las personas con las que hablé para este artículo querían cambiarse el nombre, y con razón. En circunstancias muy limitadas, el gobierno estadounidense puede rechazar por completo su renuncia a la ciudadanía, pero lo más común es que se convierta en un “expatriado sujeto a impuestos”, clasificación fiscal que supone un desastre financiero: dura para siempre, sus hijos estarán sujetos al impuesto de sucesión estadounidense y, además, puede negársele la entrada a Estados Unidos o ser interrogado en la frontera. Estados Unidos es el único país del mundo, con excepción de Eritrea, que grava a la ciudadanía, no a la residencia”. Después de la guerra de Vietnam y antes de Trump esto habría sido impensable… pero por inercia todavía son más aquellos que quieren formar parte de una dictadura, tomando su ciudadanía.
¡Está abriendo las colmenas! Apicultora estadounidense encarcelada por intentar salvar a un amigo del desalojo
She’s opening the bees!’ US beekeeper jailed for trying to save friend from eviction, Richard Luscombe, 28/4/26

“Una apicultora ha sido encarcelada durante seis meses tras lanzar enjambres de insectos contra los agentes del sheriff que intentaban desalojar de su casa a un amigo. Rebecca Woods insistió en que solo abrió su camioneta cargada de colmenas para que las abejas disfrutaran del “hermoso paisaje florido” cerca de la casa de un amigo anciano con cáncer. Sin embargo, un tribunal de distrito en Springfield, Massachusetts, escuchó que Woods, de 59 años, admitió durante el interrogatorio que intentaba evitar el desalojo liberando las abejas en presencia de los agentes”. Rebecca Woods es una heroína, de esas personas que si fueran la gran mayoría harían de los Estados Unidos una nación civilizada y no una superpotencia bananera donde reina la brutalidad pusilánime, de modo que un octogenario enfermo de cáncer puede ser desalojado de su casa, confiscada por acreedores.
La dirección que está tomando Israel representa una “amenaza existencial” para el judaísmo, advierten los principales rabinos progresistas del Reino Unido
Israel’s direction poses ‘existential threat’ to Judaism, UK’s leading progressive rabbis warn, Aamna Mohdin, 28/4/26)

“Los rabinos progresistas más influyentes del Reino Unido han advertido que la actual dirección política de Israel corre el riesgo de volverse “incompatible con los valores judíos”, al tiempo que insisten en que criticar al gobierno del país es “una obligación y no un acto de deslealtad”. Los rabinos Charley Baginsky y Josh Levy, colíderes del Judaísmo Progresista —el movimiento de reciente formación que representa a alrededor de un tercio de las sinagogas del Reino Unido— afirmaron que la trayectoria de Israel podría suponer una “amenaza existencial” no solo para el propio país, sino también para el judaísmo”. Sin ser religioso, me alegra que dos rabinos me den la razón en lo que vengo sosteniendo en estas páginas desde hace más de dos años: que la represalia antipalestina del imputado criminal de guerra Benjamin Netanyahu tras la matanza del 7/10/23 es “incompatible con los valores judíos”, que aunque le fastidie a judíos moralmente ciegos es mi obligación denunciarlo, que Ben Gvir y Smotrich, ministros de ese asqueroso gobierno, son los principales promotores del antisemitismo a nivel mundial. Y que Israel así como es y actúa hoy no sólo es una amenaza para sí mismo, sino para todos los hebreos del mundo.
