Mis 70
El martes pasado cumplí 70 años, el mismo día que otras 195 mil personas en el mundo.

Siempre según la IA, en 1956 nacimos 95,1 millones de baby-boomers, de los cuales 8,2 en América Latina. Unos 70 millones (otra IA dice 33 millones) seguimos vivos entre los 8.284 millones de terrícolas. Somos menos del 2% de la población mundial.
Los setenta años a mí me llegan como un soplo anímico extraño, mezcla de agradable sorpresa y pesadumbre distópica. No quiero festejarlos sino recibirlos de modo íntimo y sencillo, con mis más próximos y un par de buenas comidas y vino añejo de mi bodega, que a esta edad es mejor ir agotando.
Si no fuera por una inmunoterapia exitosa, hace ya cinco años que sería recuerdo para algunos. Este lustro extra me hace lindo despertarme cada día. Pero es un disfrute mellado por la desconcertante aceleración de las distopías globales: COVID, Ucrania, Hamas, Gaza y Cisjordania, Trump, Irán y un largo etcétera, hasta estas orillas del extremo sur. Sería fácil dejar de estar informado sobre lo que pasa en el mundo para des-apesadumbrarme. Pero creo que me daría miedo ignorar qué están haciendo todos esos boludos, pelotudos e hijos de puta que gobiernan buena parte del planeta. La rabia es mejor que el miedo.
Me ahorro balances ya que en el chinesco lugar común, cumplí: tuve dos hijos, planté decenas de árboles y escribí alguna docena de libros. Y no me da la cabeza para filosofar existencialmente más allá de la sabiduría campesina toscana de mis antepasados: “tutto fa brodo”, todo hace caldo. También al cumplir 70.
Así las cosas, lo más sorprendente de mi edad es mi pelo: mi cabellera cubre todo el cráneo, sin entradas ni coronilla. Y aún más raro, casi no tengo canas (aunque mi barba es blanca).
Según Wikipedia, el gen AR del cromosoma X es responsable de la calvicie o alopecia androgenética. Pero es un fenómeno complejo influenciado por varios otros genes y factores ambientales. Es decir, no se sabe mucho del asunto. Y el gen IRF4 es responsable de alrededor del 30 % del encanecimiento mientras que el 70% es influenciado por edad, estrés y exposición ambiental. Pero también este tema es complejo y lejos de ser comprendido.
Según la IA, sólo entre 15 y 20% de los varones de 70 años conservamos todo nuestro pelo. Y solo un 5% llega a esta edad con muy pocas canas (menos de un cabello de cada diez). Pero mis canas son tan pocas que casi aplico al fenómeno excepcional del 1% de varones sin ninguna cana (unas pocas tengo). Parece que eso sólo ocurre en raras mutaciones genéticas y poblaciones aborígenes aisladas. El 90 % de los setentones tiene el pelo casi o todo blanco y 30 % ya no tiene pelo. O sea que siendo entre 1 y 5% de un 15 a 20%, soy parte de un como mucho 1 % de setentones con pelo y casi sin canas (esto coincide aprox con una constatación empírica hace pocos años, cuando hubo una reunión de ex alumnos de mi colegio secundario tras los 50 años de la promoción: seríamos unos 200 presentes y sólo otros dos varones tenían cabellera con pocas canas). Mi peluquero (40 años de oficio) dice no conocer casi nadie así.
Ello debería alegrarme pero no: sólo me da ganas de aprovechar y dejarlo crecer bastante largo, con flequillo. Pero en reuniones sociales con coetáneos, tengo la impresión de que algunos piensan “mirá este tarado con peluca” o “fijáte cómo se tiñe este boludo”. Las mujeres, más observadoras y conocedoras de temas capilares, suelen darse cuenta…sobre todo si lo tocan. La solución sería colgarme del pelo un cartelito que dijera “pelo natural sin teñir, certificado por escribano público” o bien teñírmelo, pero creo que salvo en Hollywood no existen tinturas blancas o grises. La otra cosa que me da rabia es que lo que tengo sobre la cabeza, si conociera la fórmula y se la pudiera replicar, me haría multimillonario (desde ya me ofrezco voluntario para todos los análisis genéticos y biológicos que pudieran desentrañar el fenómeno).
Pero hablando de dinero, me alivia no ser uno de esos caraduras que estaría haciendo publicidad en Youtube de su método único para evitar la calvicie y el encanecimiento, haciendo click aquí abajo.

